Para Los Andes, el clásico
fue una película …de terror
Hizo más por el triunfo, malogró un penal
y Temperley le ganó en el tiempo adicional

AQUI PUDO CAMBIAR LA HISTORIA , y haber sido un final lleno de felicidad para Los Andes, pero Mauricio Asenjo malogra un tiro penal faltando poco para el final .Foto: Jonathan Rincón
Un final de película (… de terror para Los Andes) tuvo el choque entre el “Mil Rayitas” y los “Celestes”. Tras el espectacular recibimiento brindado por la hinchada lomense a su equipo, el partido tuvo alternativas cambiantes porque la visita comenzó mejor pero muy rápido Los Andes tomó el control del juego y no pudo concretar alguna de las varias situaciones que generó. En la parte final, el ritmo decayó, Los Andes no tuvo profundidad y el empate parecía el resultado más ajustado, pero un penal mal sancionado por Amiconi le dio al local la posibilidad de ganar el duelo. Faltaba muy poco y Asenjo (su mejor jugador) desperdició la ocasión rematando por arriba del travesaño. Ya en tiempo adicional, un descuido defensivo y el gol de cabeza de Fernando Brandán para que toda la felicidad se fuera para Turdera y dejara destrozada la ilusión de la multitud que concurrió el Gallardón.
Por Alberto Rincón
Los Andes tuvo el final más decepcionante, el que jamás imagino en un partido que le había sido favorable pero volvió a fallar en la definición. Para Temperley el final fue un cuento de hadas, porque había sido superado, le cobraron un penal injustamente a poco del final y cuando nadie daba dos pesos por el “Gasolero”, Asenjo desperdició la chance y como si eso fuera poco, en dos minutos de tiempo adicional llegó el gol de Brandán para sellar un triunfo tan inesperado como festejado.
Y a decir verdad, de no ser por lo sucedido en esos minutos finales, todo estaba para un empate sin goles en un partido con poco brillo donde Los Andes tuvo mas ocasiones de llegar al gol, pero también la visita había creado algunas muy favorables. El primer cuarto de hora fue patrimonio del “Celeste” que tuvo una clara oportunidad para pasar a ganar, pero cuando ya López estaba vencido, el remate de Kruger, fue desviado sobre la línea de gol por Daniel Franco. Pero más allá de eso, su accionar fue perdiendo consistencia y Los Andes creció en la tenencia de balón y aunque con dificultades en la creación, comenzó a generar ocasiones que Asenjo , siempre el futbolista más activo y peligroso, no pudo concretar.
Entre los 17’ y los 24’ tuvo el local cuatro situaciones de gol, las tres primeras generadas por precisos centros de Rodríguez. Las primeras dos por cabezazos de Asenjo (la primera salvó Mastrolía en la línea y la segunda el balón se fue apenas desviado) y la tercera tuvo como protagonista a Daniel Franco quien conectó,también de cabeza apenas desviado. Tras cartón fue Martínez Grance el que remató y exigió a Mastrolía. Poco después, sobre los 28’ otra vez apareció Asenjo,para conectar de “palomita” un centro de Villarreal y nuevamente Mastrolía en gran atajada evitó la caída de su valla.
En definitiva un primer tiempo intenso, donde hubo mucha entrega, mucha lucha pero pocas ideas y precisión. Temperley tuvo en el trabajo de Franco Benítez ,bien acompañado siempre por Tomasetti las acciones más positivas, pero no le duró mucho porque cuando Rodríguez y Ortiz equilibraron en el medio, el control cambió de dueño, algunas buenas intervenciones de Villarreal por derecha, solo chispazos de calidad de Vázquez y la incansable lucha de Asenjo por hallar el gol.
El segundo tiempo fue más chato, perdió ritmo y emotividad. A los 5’ otra gran jugada de Benítez que terminó desbaratando Franco cuando se encaminaba a enfrentar a López . Rodríguez siguió tirando centros, algunos a cualquier parte y otros muy peligrosos y nuevamente Asenjo apareció ganándole a Flores pero siempre aparecía la figura de Mastrolía para evitar la caída de su arco.
El ingreso al comenzar el complemento de Esparza por Kruger, le terminó de complicar la tarde a Navas que tuvo muchas dificultades para frenarlo, pero al salir Beníez, sólo quedó Tomasetti para generar juego y Temperley pudo crear una ocasión favorable sobre los 21’ cuando Ortiz la perdió en el medio y Werro encaró con decisión pero al entrar al área fue el mismo Ortiz el que desbarató la jugada.
Los ingresos de Tomás Díaz y Cañete por Rodríguez y Viganoni no cambiaron el trámite del juego, que por entonces ya era deslucido y sin emociones, contagiando a la multitud que esperaba ansiosa la arremetida de los últimos minutos. La visita puso en la cancha la experiencia de los veteranos Hauche y Brandán, pero tampoco podían hacer demasiado. Mucho forcejeo, mas tesón que ideas y pelotazos sin destinatarios. Sin embargo sobre los 35’ una pelota larga que corrió Matías González, quien fue derribado por su marcador cuando intentaba ingresar al área y el juez, a instancias del línea Hugo Paez marcó el penal, que al ver luego las imágenes de la filmación, quedó claro que se había producido afuera del área.
Fueron cinco minutos muy tensos. Todo Temperley reclamó airadamente, pero al no haber VAR en el ascenso el juez no pudo revertir su fallo ya que sus colaboradores terminaron avalando esa decisión. Hubo discusiones y manotazos entre los jugadores cuando un futbolista visitante intentó dañar el lugar donde debía ejecutarse el penal, y el juez expulso a un ayudante del cuerpo técnico visitante pero no amonestó a ningún jugador.
Cuando ya el reloj marcaba más de 40 minutos llegó el momento cúlmine. Asenjo tomó carrera y le entró muy abajo al balón que se fue por encima del travesaño. De haber convertido el gol sin dudas hubiera sido la gran figura de Los Andes y de la cancha, pero semejante imperfección dejaron al equipo sin figura. Y como si todo ello fuero poco, en el segundo de los cinco minutos que adicionó Amiconi, un cambio de frente de izquierda a derecha, por ese sector llegó muy libre el defensor Monti (Martínez Grance estaba en el área marcando a un atacante), quien tuvo tiempo de llegar al fondo y antes que Franco pueda intentar taparlo, metió un preciso centro a la puerta del área chica donde Brandán, saltó muy solo para cabecear al gol.
No es momento de buscar responsable directo por ese gol que dejó destruída la ilusión del público lomense. Si Asenjo hubiera convertido el penal, o algunos de sus cabezazos hubiera terminado en la red; si alguien por la izquierda hubiera seguido al defensor que corrió en soledad a buscar el balón, si el arquero López hubiera tomado la decisión de salir a cortar ese centro cabeceado por uno de los futbolistas de menor talla de los que había en la cancha, y todo entra en el campo de lo hipotético. Igual que contra Defensores de Belgrano, Los Andes fue más, hizo los méritos y terminó perdiendo en el tiempo adicionado, con el agravante que todo duele mucho más por el rival que tenía enfrente, que no será nuestro clásico, pero al que todo Lomas siempre le quiere ganar.
Se vienen días de reflexión y de tomar decisiones. Los Andes volvió a ganar de visitante después de más de un año, pero en Gallardón jugó cuatro partidos, empató dos y perdió los otros dos, y lo más preocupante es que no pudo convertir un solo gol. Todo ello hace pensar que no queda otra alternativa que ganar o ganar el próximo domingo cuando vuelva a ser local, ante el limitado Chaco For Ever. De lo contrario, su situación se tornará por demás complicada