Los Andes perdió más por
sus errores que por el rival
Sufrió dos expulsiones, malogró un
penal y lo aprovechó Dep. Madryn
EL GOLAZO DE ORTIZ. Desde lejos, su remate supera el intento de Yair Bonín por evitar la caída de su valla. El árbitro Zamora y Asenjo (de espaldas), lo ven en primer plano. FOTO: Diario Jornada de Puerto Madryn.
AQUI PUDO CAMBIAR LA HISTORIA. Facundo Villarreal se dispone a ejecutar el penal que será atajado por el arquero Bonín evitando una igualdad que nunca iba a llegar. FOTO: Prensa de Los Andes.
En un partido plagado de alternativas cambiantes, Los Andes vio cortada su racha invicta al ser derotado por 2 a 1 por Deportivo Madryn en la provincia de Chubut. En el comienzo del juego un golazo de Sergio Ortiz puso en ventaja a la visita pero enseguida la irresponsabilidad de Mauricio Asenjo dejó al equipo con un hombre menos y el local, aprovechando errores impensados de la retaguardia “Albirroja” dio vuelta el resultado con goles de Diego Martínez y Marcelo Meli de tiro penal. Sobre el final de la etapa Bonín le atajó un penal a Villarreal y en el segundo tiempo, aún en inferioridad numérica Los Andes bregó insistentemente por un empate que no consiguió pese a merecerlo y terminó con nueve jugadores por una intempestiva reacción de Martínez Grance a poco del final.
Por Alberto Rincón
Más que comentario el partido da para escribir una novela y las opiniones y los análisis se dividen y contraponen , porque si bien es cierto que Madryn no hizo demasiado para quedarse con los tres puntos, también hay que reconocer que Los Andes contribuyó con sus errores y la actitud de algunos de sus futbolistas para que todo se diera como se dio. Y aunque estamos de acuerdo que a pesar de todo no merecía perder el partido, el resultado terminó siendo un reflejo más de sus actos fallidos que de su actitud futbolística.
No puede soslayarse de ninguna manera la negligente conducta de Mauricio Asenjo, que fue amonestado al minuto de juego junto a su marcador Gutiérrez, y apenas unos minutos después, con Los Andes ya en ventaja, tuvo un nuevo cruce con este rival y el árbitro le mostró la tarjeta roja. Su irresponsabilidad hizo que Los Andes debiera jugar más de 80 minutos en inferioridad numérica y sin dudas fue determiante para el desarrollo del juego y el resultado final.
Pese a ello, el comienzo fue más que auspicioso porque a los 5’ Ortiz metió un golazo con remate desde lejos que se le metió en un ángulo alto a Bonín y parecía que Los Andes empezaba a abroquelarse en su campo para no dejar camino posible hacia el arco de López. Pero sin Asenjo para aguantar los pelotazos largos, el balón pasó a ser exclusividad del local, que no mostraba muchas luces pero jugaba cada vez más cerca del arco visitante.
Ese asedio dio frutos a los 21’ cuando Franco perdió la marca ante un centro de Sosa y Diego Martínez cabeceó sin dificultades para poner el balón junto al palo derecho de López que nada pudo hacer. Y más tarde , a los 33’ fue el mismo Franco ( una actuación desconocida en él) el que intentó salir jugando ,la perdió ante Meli que encaró, ingresó al área y allí el defensor lo empujó para impedir su remate . Claro penal que Meli transformó en gol con remate alto a la derecha de López, que se tiró para ese lado pero no pudo llegar a desviar.
En un abrir y cerrar de ojos a Los Andes se le trastocó el partido. Pese al empeño de Ortiz y de Cañete, que luego iba a adelantarse unos metros para colaborar ofensivamente, los intentos del muy activo Matías González y de Villarreal, no encontraban receptor en el área para culminar esas jugadas. González tuvo una oportunidad que desperdició con remate alto y a los 41’ en una nueva escapada dejó atrás a su marcador y ante la salida desesperada de Bonín logró rematar pero fue objeto de infracción dentro del área por el arquero. Zamora marcó el penal y desde los doce pasos Villarreal malogró la posibilidad de empatar ya que su remate abajo y a la izquierda fue rechazado por el arquero.
Un primer tiempo donde todo se le dio de revés y la presunción que nada agradable podría suceder en la parte final. Sin embargo, los diez que tenía Los Andes parecieron multiplicarse ante la parsimonia de un equipo local que lejos estuvo de aprovechar el hombre de más y apostó todo a cuidar esa ventaja. Pese a su escaso peso ofensivo, Los Andes tuvo sus ocasiones con la subida permanente de Navas por derecha, la velocidad de González o de Villarreal y las apariciones de Valdez Chamorro mucho más activo que en la parte inicial, pero sin dudas la situación más propicia fue aquel remate cruzado de Viganoni (ingresó por Villarreal) que cruzó el arco y se fue muy cerca del palo derecho de Bonín , allá por los 32’.
Madryn casi no cruzaba la mitad de la cancha y sólo tuvo una oportunidad de ampliar el score en los pie de Dionisio que no se cristalizó y cuando parecía que Los Andes estaba cerca de evitar la derrota, ocurrió otro incidente donde Martínez Grance fue a buscar un balón afuera del campo para hacer un lateral y en su apuro por hacerse del balón se tenzó con un ayudante del equipo local y el árbitro también le mostró la tarjeta roja. Dicho sea de paso, no fue para nada convincente la labor de Zamora, que amonestó a muchos futbolistas de ambos equipos y que según se comentó obvió un penal sobre Cañete que fue a buscar el balón tras un rechazo del arquero siendo interceptado por un defensor, acción que no pudimos observar con precisión desde nuestra posición.
De todos modos, y más allá del arbitraje nos queda muy claro que el partido lo perdió Los Andes más por sus errores y las actitudes intempestivas de sus futbolistas que por lo hecho por Deportivo Madryn. Un primer tiempo donde debió acomodarse a jugar sin Asenjo ( es el jugador más desequilibrante pero al mismo tiempo su vehemencia hace que siempre juegue amonestado y al mímite de la expulsión), no tuvo posesión del balón y falló donde más fuerte es el equipo :en el sector defensivo . En el complemento, con una actitud rebelde y combativa, fue en busca del empate que hubiera sido justo, pero falló en la definición y se volvió de Puerto Madryn con las manos vacías.